El 18/8 ya no es una fecha cualquiera para la NASCAR. Dos números inseparables de Kyle Busch y dos etapas diferentes de una carrera que dejó huella en todo el deporte: el #18 con el que conquistó sus dos campeonatos de Cup Series con Joe Gibbs Racing y el #8 que pilotaba para Richard Childress Racing antes de su pérdida. Falleció el pasado 21 de mayo, a los 41 años, por complicaciones derivadas de una neumonía.
NASCAR ha convertido este 18 de agosto en el Kyle Busch Day, una jornada en la que pilotos, miembros de equipos, propietarios y responsables de la industria están compartiendo recuerdos de una de las figuras más importantes de su generación.
No es únicamente un homenaje a sus victorias.
También a todo lo que dejó detrás.
234 victorias
Hay una parte del legado de Kyle Busch que puede explicarse directamente con números.
Ningún piloto ha ganado más carreras sumando las tres series nacionales de NASCAR: 234 victorias.
En Cup Series consiguió 63, cifra que le sitúa noveno en la clasificación histórica de victorias, y fue campeón en 2015 y 2019.
En la actualmente denominada O’Reilly ganó el campeonato de 2009 y acumuló 102 victorias. Más del doble que cualquier otro piloto en la historia de la competición.
Y en la Truck Series añadió otras 69, también récord absoluto.
Los equipos que aparecen a lo largo de esa trayectoria ayudan a entender su dimensión: Hendrick Motorsports, Joe Gibbs Racing y Richard Childress Racing.
Pero incluso esos 234 trofeos cuentan solo una parte de la historia.
El piloto que abría puertas
Uno de los mensajes que más se repite entre quienes hablan de Busch es su influencia sobre las carreras de otros pilotos.
Christopher Bell no lo recuerda únicamente como rival, compañero o campeón. Lo recuerda como una de las personas que hizo posible su propia trayectoria en NASCAR.
“Probablemente fue el piloto que más impacto tuvo en mí dentro de este deporte, más que ningún otro, por el programa de Kyle Busch Motorsports y la Truck Series. Y después, cuando llegué a JGR, fue el compañero que de alguna manera estuvo pendiente de mí. Tuvo un impacto enorme en mi vida.”
Daniel Suárez pertenece también a esa larga lista de pilotos para los que una aprobación de Kyle Busch podía convertirse en un punto de inflexión, como ya nos recordó el propio Daniel en Rebel Drivers en la entrevista tras su victoria en la Coca Cola 600.
El mexicano destaca precisamente que NASCAR no haya tratado su recuerdo como un homenaje puntual para después continuar como si nada hubiera ocurrido.
“En otras circunstancias sería muy fácil hacer un homenaje y seguir adelante, pero NASCAR no hace eso. Siguen recordando a Kyle y estoy muy orgulloso de NASCAR por ello.”
Para Bell, aquella personalidad que el público veía desde fuera tampoco explicaba completamente quién era Busch.
“Tenía dos caras completamente distintas: esa personalidad grande, descarada y provocadora, pero al mismo tiempo era una de las personas con mejor corazón.”
Rowdy era real.
Pero solo era una parte.
Fuera del coche
NASCAR también ha querido que este día recuerde al marido y al padre.
A Kyle Busch guiando la carrera deportiva de su hijo Brexton. A Kyle jugando con Lennix. A la familia que formó junto a Samantha y que ocupaba el centro de su vida fuera de las carreras.
También está el trabajo que ambos realizaron a través del Bundle of Joy Fund, creado para facilitar el acceso a tratamientos de fertilidad después de que la pareja compartiera públicamente sus propias dificultades para formar una familia. Ese trabajo permitió que otras familias atravesando situaciones similares pudieran recibir ayuda.
Es otra parte del legado que NASCAR ha querido colocar este 18 de agosto al mismo nivel que los campeonatos y las victorias.
Seis días
Hay una imagen especialmente difícil de separar de todo esto.
La última victoria de Kyle Busch llegó en la Truck Series en Dover Motor Speedway.
Salió desde la pole.
Lideró 147 de las 200 vueltas.
Y ganó.
Seis días después falleció.
Ese trofeo se convirtió en el número 69 de su carrera en Trucks y en el 234 contando las tres series nacionales.
La última vez que Kyle Busch levantó un trofeo NASCAR fue haciendo exactamente aquello por lo que había construido buena parte de su reputación durante toda su carrera: dominar una carrera.
Mantener vivo el recuerdo
William Byron explicaba este martes que la propia velocidad con la que continúa la vida hace importante detenerse para recordar.
“Por cómo funciona la vida, muchas veces la gente no se para demasiado a reflexionar.”
Para él, homenajes como este o el esquema especial de Ty Gibbs en Bristol permiten que Kyle Busch continúe presente en la memoria del garaje.
Austin Dillon, su compañero en Richard Childress Racing, lo resume de una forma todavía más sencilla:
“Cualquier cosa que podamos hacer como deporte para homenajear a Kyle, deberíamos hacerla.”
El homenaje tampoco termina hoy.
El próximo 9 de octubre, Charlotte Motor Speedway acogerá una celebración pública de su vida después de la carrera de la Truck Series. Será una oportunidad para que los aficionados se unan a la familia Busch en el recuerdo de su trayectoria y de todo lo que dejó fuera de la pista.
Christopher Bell espera que este 18 de agosto sea algo que NASCAR conserve durante años.
Tiene sentido.
El #8 y el #18 pertenecen a momentos distintos de la trayectoria de Kyle Busch.
Desde ahora, juntos también sirven para recordar todo lo que hubo entre ellos.
Forever Rowdy.







